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Niño Dios, Tú el Dios vivo
y verdadero,
el Dios todopoderoso y
eterno,
que has asumido nuestra
naturaleza,
que te has hecho uno de
nosotros,
Tú que has querido
compartir nuestra vida,
para redimirnos desde
nuestra propia realidad,
Tú que has querido
experimentar el calor de un abrazo,
la ternura del beso de una
madre,
los brazos fuertes de un
padre,
que has querido ser
atendido
y cuidado por una mamá.
Tú el Dios que no tiene
igual,
aquel que te empeñas en
estar junto a nosotros.
Tú el Dios Emmanuel, el
Dios con nosotros,
el que naciste para dar
vida,
el que viniste para
hacernos hijos en ti.
Hoy que es Noche Buena,
y mañana que es Navidad,
concédenos que en esta
Noche Santa,
cada familia sienta tu paz
y tu alegría,
que todos sintamos el gozo
que sintieron los pastores,
que cada uno tenga la paz
de tu Madre,
que todos experimentemos el
gozo del cielo
que se sintió en la tierra.
Que en esta Noche Santa, Tú
Niño Jesús,
nos llenes de bendiciones
y que todos tengamos la paz
que viene de ti.
Niño Jesús, en el día de tu
cumpleaños,
regálanos a todos tu
bendición
y quédate para siempre en
nuestra casa.
Hoy y siempre, llénanos de
bendiciones.
Que así sea.
OTRA
BENDICIÓN DE LA MESA EN NAVIDAD
Bendice, Señor,
nuestra mesa de Nochebuena/Navidad.
Señor, en muchas casas y a
estas horas, estamos reunidos para cenar/comer en familia, recordando la Buena
Noticia: “Hoy en Belén, os ha nacido el Salvador, el Mesías, El Señor”.
Hoy, Señor, te
damos gracias, por hacerte Palabra y Carne para todos.
Hoy te pedimos que bendigas
esta mesa, a esta familia que, unida, como tu Carne y tu Palabra.
Que ella sea signo de lo que
deseamos que sea el mundo: una gran mesa y familia.
Nos duelen muchas cosas del
mundo en esta Navidad: globalización sin solidaridad, inmigrantes sin sitio en
la posada, guerra y violencia en muchos pueblos, especialmente en la tierra en
la que tú naciste, fundamentalismos religiosos enfrentados, drogas que matan y
familias divididas, palabras vacías y fe sin compromiso .....
Todo lo ponemos sobre la
mesa, que quiere ser tu cuna.
¡Que nuestra casa, Jesús
recién nacido, te acoja en los más necesitados!
¡Que nuestra casa, Jesús,
acoja tu Palabra!
¡Que sea la casa de todos!
Tu serás bien-venido, Señor,
siempre a esta casa. ¡Bendice, Señor, nuestra familia en Navidad!. Amén. |