Esta es la invitación que el Señor nos hace todos los años al iniciar el curso pastoral. Jesús pone siempre su confianza en nosotros y mira más allá de lo que nosotros podemos ver, de las posibilidades que podemos imaginar nosotros. Todos los grupos comienzan sus actividades y nos piden nuestra colaboración. Cada uno debe aportar lo que puede, y es el Señor quien hará fructificar nuestro esfuerzo. No le defraudemos, si El nos lo pide es porque sabe que podemos. Animaos y ofreceros para que la barca de San Roque pueda cumplir su misión. Gracias. "No temas; desde ahora serás pescador de hombres"