|
Tú lo dijiste - “Amaos”
- esa noche,
Y nosotros te miramos asombrados.
Maestro del amor más generoso
cómo llevar a cabo tu mandato…?
¡Qué difícil, Señor, nos lo pusiste!
Amarnos como Tú nos has amado
curando con tus manos sanadoras…
lavando nuestros pies arrodillado…
Amar a todos; siempre; sin medida.
Amar incluso al que nos hace daño.
Sin dudar, sin poder, dándolo todo;
olvidando traición y desengaño.
Y es que de amor andamos algo cortos.
Miedo nos da mirarte en el Calvario
donde nos brindas tu lección postrera,
Amor, sobre una cruz Crucificado.
María Teresa Colomar Ortolá
|